Lunes 1 de noviembre
Cogimos el tren a las 11.20 rumbo a Istanbul, con un maletón enorme cada una, que en un principio lo imprescindible para sobrevivir cuatro días, pero en realidad nos habíamos pasado tres pueblos :S
Tras coger el barco en Haydarpasa y el tranvía, llegamos por fin al aeropuerto de Ataturk, llegamos casi una hora más tarde de lo que habíamos previsto (mucho tráfico por la big city), así que nuestros papis debían estar ya esperándonos. Fue gracioso, nos los encontramos en las escaleras mécanicas: ellos bajándolas, y nosotras subiéndolas J Y enseguida nos emocionamos!
Tras numerosos besos y abrazos, nos fuimos al hotel, dejamos las cosas y les llevamos al barrio de Taksim a recorrer la calle de Istiklal. Fuimos a cenar a un restaurante de la calle Nevizade, donde los relaciones se pelean por conseguir clientes. La lubina estaba muy rica, nosotras sin llevábamos como mes y medio sin cenar de esta manera.
Después, aprovechamos para pasar por la calle francesa, y nos tomamos el primer Çay en una acogedora terracita.
Finalmente, regresamos al hotel… y pimer día superado!! Familia: al día siguiente a las 9 am en el restaurante para desayunar, eh?
Martes 2 de noviembre
Madre mía! Primer día que dormimos en una cama con colchón, sábanas y nórdico decente!!! Nuestras espalditas lo han agradecido J Nos tomamos un desayuno elegantón, y marchamos hacia la zona de las Mezquitas.
Fuimos callejeando hacia Sultanahmet, el barrio donde se encuentran:
el Hipódromo, la Mezquita Azul,
Fuimos al Rincón de Fehmi, tienda alfombras, bolsos y joyería que nos habían recomendado.
Allí, el dueño, Fehmi, muy hospitalario nos invitó a çay antes de enseñarnos su negocio. En la primera planta pudimos ver cantidad de alfombras, cada cual más bonita y original. Después fuimos a la planta de bolsos, donde nuestras madres hicieron el agosto… en noviembre. Felices ellas, ya tienen bolsos nuevos J Finalmente nos enseñó la última planta, con unas vistas… increíbles! de la ciudad. Nos enseñó su despacho y nos propuso trabajar para él: ayudarle con las felicitaciones de Navidad de todos sus clientes españoles. Nos dijo que pensáramos sobre ellos en estos días… ** más tarde os contaremos cómo ha terminado esto!!
Nos despedimos de Fehmi y pusimos rumbo al Gran Bazar. Montones de pasillos, luces, pashminas, ojos turcos, pantalones y sudaderas nos esperaban ahí dentro. Algunos disfrutaron con esta visita… y otros… digamos que sufrieron un poco! jajaja
Después del Gran Bazar fuimos a cenar a un barecillo unos kebabs y más tarde pasamos por el Hotel Pierre Lotti, pensando que era un sitio que nos habían recomendado para ver la ciudad. Pero no, el jueves nos dimos cuenta que Pierre Lotti es una especie de montañita con panorámica de todo Istanbul. Una pena habernos enterado tan tarde L
De ahí, al hotel. Cogimos nuestros ordenadores y nos fuimos a frikear a la cafetería del hotel. Los camareros, muy simpáticos, no sabemos si nos invitaban a irnos o simplemente eran amables, pero nos sirvieron un çay a eso de la 1 de la mañana… (seguramente fuera una mezcla de las dos: nos estaban echando, y de manera amable jaja)
Miércoles 3 de noviembre
Desayunamos a las 9 am otro elegante desayuno, y una hora más tarde estábamos yendo hacia el Museo Arqueológico. Con nuestra Müze Kart nosotras entramos gratis J pero los papis tuvieron que pagar 10 liras.
Después de 2 horas paseando por las distintas salas, con mini caballo de Troya incluido, descansamos en los jardines para comer unas mandarinas. Teníamos los pies terriblemente cansados! Muy interesante pero aburrido. Como estábamos cansadotes, decidimos cambiar nuestro plan y adelantar nuestro Tour por el Bósforo, previsto para el jueves (ya iríamos a Topkapi mañana.) Así podíamos disfrutar del magnífico día que había salido (nos hizo buenísimo toda la semana) El barco salía desde la estación de Eminönü, y mientras íbamos llegando nos asaltaban los hombrecillos intentando captarnos diciéndonos: “20 liras un tour de 2 horas!!” y nosotras les decíamos: “eh, que somos de aquí, y sabemos que vale sólo 10 liras!!” Entramos con media hora de antelación para coger un sitio con buenas vistas.
El Bósforo une el Mar Negro con el Mar de Mármara, así como Europa y Asia. Con el Tour pudimos apreciar las numerosas casas a la orilla del Bósforo, muchas de ellas impresionantes. También vimos los embarcaderos (con yates incluídos), el castillo de los Otomanos, el Palacio Dolmabahçe (residencia de verano de Ataturk y digno de visitar), numerosas discotecas donde va la gente famosa y los ricos (Guti!!, al que conoceremos en breve) y sobre todo, los dos enormes puentes que lo atraviesan.
Era curiosa la situación de estar entre dos continentes. Creemos que una visita a Estambul no está completa sin hacer este Tour J
Ya después, a eso de las 16.30h cruzamos el puente Galata y subimos hacia Taksim, por “La cuesta del Infierno” (así la hemos llamado) En nuestro primer viaje a Estambul ya pagamos la novatada subiendo la dichosa cuesta andando, así que quisimos que los nuestros padres lo sufrieren. Creemos que una visita a Estambul tampoco está completa sin subir La cuesta del Infierno :D jajaja
Es interesante ver mientras se sube por esta calle, los puestecillos de frutas donde te exprimen el fruto de cualquier fruta al momento, por no más de 3 liras. También está llena de tiendas de instrumentos musicales (guitarras españolas incluidas) La Torre Galata quedaba a nuestra izquierda mientras subíamos la cuesta, así que nos hicimos alguna fotillo.
Ya en Taksim visitamos la Iglesia de San Antonio, muy bonita y lo más parecido a las Iglesias españolas que se encuentra en Estambul.
Allí cerca también se encuentra el Galatasaray School, un colegio público impresionante, el segundo más antiguo de la ciudad, de 1481, y con gran prestigio. Después de tomar un çay volvimos al Puente Galata para disfrutar de unos ricos bocatas de caballa que te preparan al momento en unos barquitos flotantes.
Y de ahí al hotel: tercer día superado. Mañana nos espera Topkapi J
Jueves 4 de noviembre
Madrugamos y marchamos hacia Sultanahmet dando un paseíto. Vimos la entrada de la Universidad de Estambul, impresionante. A esta Universidad sólo pueden acceder los estudiantes con las notas más altas, es todo un privilegio estudiar allí.
Fuimos al Rincón de Fehmi (tenemos que contar nuestra decisión sobre su propuesta de trabajo) mientras nuestros papis daban un paseo por los jardines y alrededores de las Mezquitas.
Un primo de Fehmi nos atendió, mientras nos contaba batallitas y nos invitaba a çay, y nos sugería sitios para viajar por Turquía. Por fin llegó Fehmi y pudimos hablar con él de negocios (jajajaja) llegamos a un buen acuerdo con él: le dijimos lo que queríamos cobrar y le pareció bien (nos cagamos en la perra, porque igual podíamos haberle pedido más jaja) así que… tenemos trabajo en Estambul!! En una oficina con unas vistas privilegiadas a Santa Sofía, Mezquita Azul y Mar de Mármara. También nos comentó otros posibles trabajos: como en el Puente de la Inmaculada vendrán muchos clientes españoles, necesitará ayuda en su tienda de bolsos, así que nos ha propuesto trabajar como dependientas (pero esto ya se concretará más adelante) De momento hemos quedado este fin de semana para empezar a meter la información en la base de datos. Ya os imaginaréis que estamos contentísimas!
De ahí, fuimos a Topkapi, que para nosotras ha sido la mejor visita de toda la semana: un palacio enorme y muy bonito. Tardamos bastante en recorrerlo, pero mereció la pena y no nos resultó para nada pesado. Hemos pensado que como a nosotras nos sale gratis, vamos a ir a menudo para disfrutarlo.
Después nos dividimos: la familia López fue al Bazar a practicar el deporte nacional: el regateo! Pudieron conocer la esencia del Gran Bazar: mientras te estás probando unos pantalones te invitan a çay. También pasearon por una típica calle turca, donde había un bazar de libros de segunda mano. Mientras, la familia Ureta fue hacia el Palacio Dolmabahçe, que resultó estar cerrado, por lo que se fueron a conocer el Estadio del Besiktas. Luego nos volvimos a unir y fuimos todos juntos a cenar en un restaurante debajo del Puente Galata, una cena digna de Sultanes.
Con el estómago bien lleno nos vimos animados a ir a una pastelería a probar dulces típicos. Y de ahí al hotel: a dormir bien porque al día siguiente tocaba madrugar más de lo normal, porque la próxima parada era nuestro poblado: Sakarya.
Viernes 5 de noviembre
Habíamos decidido amanecer a eso de las 7 am para prepararnos y desayunar a las 8h, pero nosotras nos quedamos dormidas y nos levantamos a las 7.50h, así que tuvimos que hacerlo todo a tó correr, y a las 8.02 estábamos en el comedor. Cuando queremos somos rápidas jaja.
Nos despedimos del personal del hotel y pusimos rumbo a Karakoy. Allí cogimos el barco que nos llevaría a Haydarpasa, la estación de tren (que está en Asia) Por fin pisaron tierra asiática.
A las 13.40h llegamos a Adapazari, y les llevamos a nuestra “humilde” morada jajaja
Por fin conocieron a nuestras compis: Merve, Gözde y Nerguis nos estaban esperando, ansiosas por conocerles. Habían cocinado lentejas naranjas a modo turco y fliparon un poco con la ingente (para los de la Logse: enorme) cantidad de cerdo que nos habín traído. Una lástima que no puedan comer cerdo (no, en realidad no es una lástima, ya lo sabéis jajajaja)
Partimos un poco de chorizo, y … buffff… ¡!!
Fuimos al centro (Çarsi) en marranica (para que comprobaran cómo es el transporte público por aquí y el modo de conducir) a conocer los sitios en los que pasamos la mayor parte de nuestro tiempo. Papá Javi se animó a cortarse el pelo en una Küafor por 10 liras. Mamá Mª Paz se compró un vasito de maíz de los que venden en uno de los millones de puestos ambulantes de comida.
A eso de las 18h tomamos un çay en Orman Park a modo despedida, ya que a las 19h salía su bus hacia Estambul (el bus cuesta el doble que el tren, pero tarda la mitad y en esta ocasión era lo mejor)
Con penita, les despedimos en la estación de buses Terminal, y aquí el fin de nuestro viaje/visita a la gran ciudad (15 millones de habitantes)
Tranquilos, sólo queda un mes y medio para que volvamos a daros la lata J